
El pasado lunes mostrábamos nuestra confianza en un ciclo bursátil largo de las tecnológicas, y basábamos esa confianza en lo que venimos llamando la corrección ordenada y continua del mercado de las tecnológicas, una corrección que, como decíamos, se hace con mucha rotación de valores, de forma que unos se suceden a otros, a veces con cierta brusquedad, tanto en los saltos de valor al alza como en las fases de ajuste a la baja.
Esta última semana, en la que el Nasdaq ha vuelto a ser el índice líder, hemos tenido un buen ejemplo de cómo el mercado se va fijando sucesivamente en unas u otras compañías tecnológicas, según las noticias o previsiones que vayan dando, y va premiando a una y relegando, aunque sea temporalmente, a otras.
La semana pasada la estrella ha sido Meta, la compañía de Mark Zuckerberg, a veces controvertida, a veces admirada, siempre, en todo caso, innovadora, que se ha disparado al alza un 12,9% en las cinco últimas sesiones, al situarse como líder indiscutible en la App Store de Apple su “app” Meta Muse, lanzada el pasado 8 de septiembre y cuyo éxito inicial se ha visto confirmado y aumentado a medida que va pasando el tiempo.
El gráfico de los últimos cinco años de Meta (línea roja) muestra muy bien esas “correcciones” o ajustes que ha ido teniendo a lo largo del tiempo, por ejemplo, la caída de un tercio de su valor que tuvo entre febrero y abril de 2025 tras el lanzamiento del Metaverso. También se puede ver en el gráfico como Meta ha tenido una larga fase de corrección lateral-bajista entre agosto de 2025 y agosto de 2026, que llevó su cotización desde los 780 dólares por acción hasta los 540 dólares, para iniciar luego, a partir de septiembre, una fuerte subida, hasta los 751 dólares a los que cerró el viernes pasado.
El ya mencionado lanzamiento de Meta Muse, y su enorme éxito, ha tenido mucho que ver en esta fuerte subida de Meta, ya que Meta Muse no es solo un asistente que te dice cómo hacer algo, por ejemplo, cómo planificar un viaje, sino que lo hace por ti, al funcionar como un agente que navega por internet, rellena formularios, reserva, coordina tu calendario y, eventualmente, realiza los pagos.
Meta avanza así en lo que podríamos llamar la IA del consumidor y no cabe duda de que el apoyo de la comercialización de Meta Muse en las dos filiales de Meta, WhatsApp e Instagram, ha sido decisivo.
La enseñanza que nos deja Meta es que la innovación es lo que mueve a las compañías y que en el mundo del consumo hay mucho aún por innovar, con ayuda de la IA. Tal vez debería tomar nota de ello Nike, el atribulado fabricante de ropa deportiva, antes líder del sector y ahora desplazado por nuevos entrantes como On Holding o Hoka, que traen propuestas más frescas. El gráfico de Nike muestra esa larga decadencia bursátil de Nike desde aquellos ya lejanos momentos de mayo de 2021, en los que alcanzó los 179 dólares por acción hasta los 35,75 dólares a los que cerró el viernes.
La lección que nos dejan tanto Meta con su éxito como Nike con su larga decadencia bursátil, es que en el mundo actual lo más importante, más relevante incluso que la IA, es no caer en la desconexión con el mercado y en la pérdida de innovación. O, dicho de forma más castiza, pero igual de certera, el mayor peligro es dormirse en los laureles. Esperemos que Nike sepa rectificar.
Departamento de Contenidos y Mercados de Renta 4