
El gigante de las redes sociales y dueño de WhatsApp e Instagram, Meta Platforms, al que dedicábamos nuestra sección el pasado lunes, ha recortado esta semana un 3%, después de su espectacular subida del 13% la semana previa, que permite a Meta acumular un alza del 10,3% desde inicio de año. También ha caído el otro valor que comentábamos el lunes pasado, Nike, que se ha dejado un 5,3% en las cinco últimas sesiones, pero, en este caso, el nuevo descenso semanal eleva la caída del valor desde el uno de enero a un preocupante 46,8%.
Meta Platforms es una de las grandes tecnológicas que ha ayudado al Nasdaq a subir con fuerza en agosto y septiembre y, tal vez, esa subida de las grandes compañías tecnológicas norteamericanas tenga algo que ver con la renovada fuerza del dólar, que el pasado viernes cerraba en 1,125 dólares por euro.
Tal y como se ve en el gráfico adjunto, cuando empezó el año 2026, eran necesarios 1,18 dólares para adquirir un euro, pero a partir de ahí el dólar fue ganando terreno y desde fines de agosto la subida de dólar frente al euro ha sido muy espectacular hasta llevarle a la situación actual, en la que tan solo hacen falta 1,125 dólares para adquirir un euro.
Una explicación de la subida del dólar en septiembre sería el cambio de expectativas sobre la Reserva Federal. La Fed subió los tipos en septiembre por primera vez en tres años, llevando el rango al 3,75%-4,00%, y el mercado descuenta nuevas subidas. A la vez, el tipo de interés del bono del Tesoro americano a 10 años ha subido hasta el 5,27%, que es su máximo nivel desde el 2007.
Otra explicación de la subida del dólar sería el petróleo por encima de 100 dólares, que favorece relativamente al dólar y perjudica al euro porque Estados Unidos es hoy un gran productor y exportador de crudo, mientras Europa continúa siendo un gran importador. Por tanto, el “shock” energético derivado del conflicto con Irán eleva los costes de producción europeos y reduce las perspectivas de crecimiento.
También podríamos pensar en la debilidad geopolítica europea, agravada por los problemas internos de sus dos grandes economías, especialmente de Francia, como es obvio, estos días, pero también de Alemania, cuyo canciller Friedrich Merz no acaba de encontrar el rumbo adecuado.
Pero hay un último factor que podría explicar mejor la subida del dólar en septiembre, y ese factor es la vuelta de las grandes tecnológicas a la primera línea de las subidas en las bolsas. En septiembre, el Nasdaq 100 ha subido un 3,2% mientras que en Europa el EuroStoxx 50 experimentaba un descenso del 2,4% en el mes, el Dax alemán y el CAC francés, unos descensos aún mayores del 4%. El dinero vuelve a las grandes tecnológicas y esas grandes tecnológicas están, sobre todo, en Estados Unidos.
Cualquiera que sea el motivo, lo cierto es que pese a la legión de “dólar bajistas”, que pueblan el mercado, y que vaticinaban un desplome del dólar, el “billete verde” sigue fuerte y da la impresión, mirando el gráfico, que quiere volver a los niveles de 1,07 dólares por euro que tenía en enero de 2025, cuando Trump tomó posesión.
En nuestro gráfico semanal del 7 de julio de 2025, cuando el dólar cotizaba a 1,18 dólares por euro y el consenso pensaba que se iba a hundir debido a las políticas de Trump, decíamos que “la tendencia larga del dólar frente al euro es alcista”. Más recientemente, en nuestro gráfico semanal del 23 de febrero de 2026 decíamos que “seguimos pensando que lo normal es que el dólar se mantenga en el medio plazo respecto al euro en una banda de fluctuación entre 1,05 y 1,20 dólares por euro”.
Al empezar el cuarto trimestre de 2026 no podemos sino ratificar esas palabras y confirmarnos en una banda de fluctuación del euro con el dólar entre 1,05 y 1,20 dólares por euro.
Departamento de Contenidos y Mercados de Renta 4