
Space X, nuestro valor de la semana pasada, ha caído un 10% en las últimas cinco sesiones, afectada por el tsunami general de las tecnológicas, que ha llevado al Nasdaq a caer un 4,5% en la semana y a bastantes de las grandes tecnológicas a caer más del 10% e incluso del 15% en la semana. Sin embargo, el otro valor de nuestro gráfico del lunes pasado, Telefónica, ha subido casi un 5%, dentro de un comportamiento general mucho más positivo de las Bolsas europeas, con el Ibex subiendo un 1,5% en la semana.
El tsunami tiene en esta ocasión un nombre propio, CoreWeave, la compañía de computación en la nube (neocloud) especializada en construir y alquilar “datacenters” de alta gama a empresas como Nvidia, Meta, OpenAI o Microsoft, entre otras. CoreWeave ha sido calificada por la propia Nvidia como una pieza esencial en la arquitectura de la IA, y ello explica que las dudas suscitadas en el mercado sobre su capacidad para atender el pago de su elevada y creciente deuda hayan provocado una onda expansiva sobre todo el sector tecnológico, y en particular sobre las empresas vinculadas a la infraestructura de la IA. La propia Nvidia se ha dejado un 6,6% en la semana, Broadcom ha caído un 9%, Micron un 14,5%, Advanced Micro Devices (AMD) un 13% e Intel un 14%.
El caso de CoreWeave ha sido peor, porque sus bonos se han convertido de pronto en “bonos basura” (junk bonds), con un tipo de interés que supera el 15%, en pleno territorio “distress”, y su cotización, como se ve en el gráfico adjunto, se ha desplomado un 25% en la semana. De poco ha servido el apoyo explícito y total del todopoderoso Jensen Huang, fundador y CEO de Nvidia, quien desde Estocolmo el jueves y desde Berlín el viernes ha insistido en que la turbulencia sobre Coreweave no tiene sentido y va a pasar pronto. Pese a algún intento de rebote, al final las acciones de CoreWeave cerraron el viernes en 61,39 dólares, muy lejos de sus máximos de junio de 2025 por encima de 180 dólares, pero un 50% por encima de los 40 dólares del precio de colocación de Coreweave cuando salió a cotizar en marzo de 2025.
El comentario de Elon Musk respondiendo con una sola palabra (“Yikes”) al informe de un analista que advertía de los posibles problemas de CoreWeave, combinado con los pésimos datos de inflación norteamericana que han reavivado los temores de tipos más altos y con un informe de la consultora Gartner que advertía que más del 80% de los “neoclouds” podrían no sobrevivir de forma independiente hacia 2030, fueron el detonante del tsunami.
La compañía tiene una carga de deuda en torno a 50.000 millones de dólares y sus ingresos crecen más del 100% interanual. Jensen Huang (Nvidia es accionista importante, proveedor y tiene un acuerdo para comprar capacidad no vendida hasta 2032) ha insistido en que la fortaleza de CoreWeave está mejorando cada día y que no va a tener problemas en sus pagos, y varios analistas han calificado el desplome de su cotización como una oportunidad clara de compra.
El problema de fondo es que CoreWeave es un caso particular del modelo general de la IA, es decir, es un negocio de crecimiento extremadamente intensivo en capital. Ciertamente el escenario de “default inminente” es exagerado, pero a medio plazo todo depende de si la demanda de “compute” de IA sigue expandiéndose y alcanza una escala masiva.
En definitiva, lo que pase con CoreWeave puede ser un anticipo de lo que pase con la IA, y de momento los mercados, siempre “vigilantes”, han dado un toque de atención diciendo que el apalancamiento ha ido demasiado lejos y demasiado rápido.
Dado el apoyo de Nvidia y dada la irreversible apuesta que el mercado ha hecho por la IA, pensamos que CoreWeave saldrá de esta crisis y seguirá aportando su granito de arena a la construcción de la IA. Pero, sin duda, lo acontecido esta última semana es un serio toque de atención no solo para Coreweave sino para la IA en general.
Pasada la fase de fascinación con la IA, llega la fase de asentamiento, consolidación y normalización de la IA, para que luego pueda continuar la creación de valor a largo plazo.
Departamento de Contenidos y Mercados de Renta 4